Dentro de los sistemas HVAC el nivel de ruido generado por los equipos es un factor crucial que merece le brindemos atención especial al ser un factor que puede afectar al confort auditivo de los ocupantes de un espacio.
El ruido, ese constante acompañante en nuestro entorno, puede ser más que una simple molestia; puede afectar nuestra salud y bienestar de maneras significativas.
Dentro de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC, por sus siglas en inglés), el nivel de ruido generado por los equipos es un factor crucial que merece le brindemos atención especial al ser un factor que puede afectar al confort auditivo de los ocupantes de un espacio.

Definiendo el ruido y su impacto
El ruido se define como cualquier sonido indeseable que moleste o perjudique a las personas. En este contexto, se utiliza la escala DBA (A-weighted decibels), que tiene en cuenta la sensibilidad del oído humano a diferentes frecuencias de sonido. Esto es fundamental porque no todos los sonidos son percibidos de la misma manera por nuestro sistema auditivo.
Las consecuencias de niveles altos de ruido pueden ser graves: desde estrés y fatiga hasta trastornos del sueño, disminución del rendimiento y problemas de concentración. Además, puede provocar síntomas físicos como vértigo, náuseas e incluso daño auditivo permanente.
Normativas y recomendaciones
Para mitigar estos efectos, existen normativas y recomendaciones para el diseño y operación de sistemas HVAC. Dos parámetros clave son el Noise Criteria (NC) y el Room Criteria (RC):
El Room Criteria (RC) fue desarrollado por la Sociedad Americana de Ingenieros de Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE). La tabla que observaras más adelante proporciona criterios específicos para diseñar y adecuar diferentes tipos de salas. Su objetivo es asegurar que las actividades realizadas dentro de los espacios puedan llevarse a cabo de manera efectiva y sin interferencias causadas por el ruido.
Por otro lado, el Noise Criteria (NC) fue desarrollado por Leo Beranek, un reconocido ingeniero acústico estadounidense. Esta tabla también establece criterios para evaluar y controlar el ruido en ambientes interiores. El NC considera la sensibilidad del oído humano a diferentes frecuencias de sonido, proporcionando una medida estandarizada para evaluar y diseñar sistemas que minimicen los impactos negativos del ruido.

Esta tabla orientativas ofrecen rangos de niveles de ruido aceptables según el tipo de espacio: desde oficinas y lobbies hasta estudios de grabación y auditorios. Considerar estos parámetros desde la fase de diseño es vital para garantizar que las actividades cotidianas se desarrollen sin interrupciones indeseadas.
En el corazón de la Ciudad de México, un edificio histórico en Avenida Juárez enfrentaba desafíos significativos en la modernización de su sistema de HVAC, específicamente en la gestión del ruido generado por los ventiladores de inyección y extracción.
Este proyecto representó un equilibrio delicado entre la preservación del patrimonio cultural y la necesidad de adaptarse a estándares contemporáneos de confort acústico.
Inicialmente, los ventiladores generaban un nivel de ruido superior a los 68 decibeles, por encima de los límites aceptables para un ambiente tranquilo y productivo. Para mitigar este problema, se propuso la instalación de aislamiento acústico en los ventiladores de inyección y extracción. ¡Conozcamos más de estas soluciones!
El equipo abordó el desafío con una estrategia integral de optimización acústica:
Gracias a estos cambios se logró reducir el nivel de ruido de los ventiladores de más de 68 dB(A) a un rango de 35-40 dB(A), cumpliendo con los requisitos de confort acústico para el lobby principal del edificio. Este logro no solo mejoró la experiencia de los ocupantes al reducir el estrés y la fatiga asociados con el ruido excesivo, sino que también preservó la integridad del patrimonio arquitectónico del edificio.
La implementación de soluciones innovadoras no solo demuestra el compromiso con la excelencia técnica y la satisfacción del cliente, sino que también destaca la importancia de considerar el confort acústico como un elemento crucial en el diseño y la modernización de sistemas HVAC en entornos urbanos sensibles.
Es crucial reconocer que el diseño de sistemas HVAC no solo trata de asegurar la temperatura y la calidad del aire, sino también de proporcionar un entorno acústico adecuado. Desde la selección cuidadosa de difusores hasta la instalación estratégica de equipos y materiales de aislamiento, cada decisión influye directamente en la experiencia del usuario final.
Por lo tanto, al abordar el diseño o la renovación de sistemas HVAC, es esencial considerar meticulosamente el impacto del ruido para promover entornos interiores saludables y productivos. Esta integración de criterios acústicos no solo mejora el bienestar de los ocupantes, sino que también contribuye positivamente a la eficiencia operativa y al rendimiento general del edificio.
Si estás buscando abordar el nivel de ruido en sistemas HVAC de una manera integral o necesitas ayuda con tus proyectos, envíanos tus datos y nosotros nos pondremos en contacto contigo. ¡En KINENERGY la prioridad eres tú!
