Son la perdida de energía a través de las instalaciones y/o equipos de un sistema, aparecen por factores como: averiación, degradación o malas prácticas operativas, es decir, por no seguir procedimientos de trabajo para la operación del sistema o inclusive porque se tiene un mal diseño.
Son la perdida de energía a través de las instalaciones y/o equipos de un sistema, aparecen por factores como: averiación, degradación o malas prácticas operativas, es decir, por no seguir procedimientos de trabajo para la operación del sistema o inclusive porque se tiene un mal diseño.
Térmicas: éstas llevan dos vertientes, la primera es por temas de aislamientos (cristalería o mampostería en el caso de hornos de fundición) y la otra vertiente es por mala combustión (por alguna falla en quemadores o una mala relación estequiométrica del aire combustible que se está utilizando para calentar algún proceso).
Por fluido: son básicamente las fugas o derrames que encontramos en la ductería de una empresa, es decir, fugas de aire o de agua. Éstas no son las únicas fugas que pueden presentarse, también podemos encontrar fugas por caídas de presión debido a una mala instalación de bombas, incluso por un exceso de bifurcaciones que no estaban contempladas en el diseño de tuberías (como un mal diámetro o un cambio en la robusticidad de la tubería).
Eléctricas: pueden darse por un bajo factor de potencia generado por un exceso de cargas inductivas, por una sobre carga del sistema eléctrico generando perdidas por Efecto Joule o por utilizar equipos viejos dentro de las instalaciones eléctricas.
Generalmente nos percatamos de que tenemos fugas energéticas cuando recibimos la factura con un costo muy elevado (gas o eléctrica), pero para que esto no suceda podemos implementar acciones como:
La reducción de fugas energéticas conlleva una serie de pasos que son resumidos en la siguiente imagen.

En la fase uno vamos a identificar los tipos de energía, los usos y consumos de ésta, y finalmente podemos estimar un consumo de energía de este proceso.
En la fase dos vamos a realizar un análisis de datos energéticos como adquisición de datos, evaluación de consumos y de manera más técnica análisis estadístico; con esto se puede tener un uso más significativo de la energía, es decir, voy a identificar aquellos sistemas que más consumo de energía tienen, siendo aquí donde se encuentran las fugas energéticas ya que si el equipo no es indispensable para mi operación nos está produciendo una fuga energética.
Una vez que se tiene este análisis y los usos significativos de energía debemos establecer:
Para evitar que se vuelvan a presentar fugas energéticas debemos implementar un plan de mejora continua el cual va a estar basado en el ciclo de lean y consiste en 4 fases:

La parte de mayor importancia es la de actuar ya que aquí se deben implementar correcciones o planes de acción que permiten reducir las fugas energéticas.

