En el diseño y la ejecución de proyectos de aire acondicionado y ventilación, es común encontrar deficiencias que impactan negativamente en el rendimiento del sistema.
En el diseño y la ejecución de proyectos de aire acondicionado y ventilación, es común encontrar deficiencias que impactan negativamente en el rendimiento del sistema. Errores en el diseño inicial, modificaciones en obra debido a limitaciones de espacio o una instalación incorrecta pueden afectar seriamente la eficiencia de los equipos.
Uno de los problemas recurrentes en estos proyectos es la pérdida de eficiencia debido a diseños inadecuados de trayectoria o a ajustes improvisados en obra. Greenheck, empresa líder en sistemas de ventilación, reporta que con frecuencia recibe reportes sobre equipos que no cumplen con el caudal esperado. Sin embargo, en la mayoría de los casos, el problema radica en una mala instalación, diseños deficientes o recorridos alterados que comprometen el desempeño del sistema.
Factores que influyen en el rendimiento del sistema
Existen diversos factores que pueden afectar la eficiencia de un sistema de ventilación y aire acondicionado, entre los cuales destacan:
¿Tu ventilador está fallando?
Cuando un sistema de ventilación presenta problemas, es común asumir que la falla proviene del ventilador, ya sea por un error de cálculo, un defecto en el equipo o porque el suministro no corresponde a lo solicitado. No obstante, muchas veces el problema radica en una mala instalación del sistema de ductos y sus accesorios.
Antes de atribuir la falla al equipo, es fundamental revisar todo el sistema. Por ello, Greenheck nos ayuda a comprender las tres principales causas de deficiencia en el rendimiento de un ventilador:
Normas generales para evitar efecto de sistema (AMCA 2021)
La eficiencia de un ventilador y del sistema en su conjunto depende en gran medida de la correcta configuración de los conductos de succión y descarga. Para garantizar un flujo de aire uniforme y simétrico, es fundamental que los conductos cuenten con una longitud efectiva suficiente que permita la estabilización y el desarrollo adecuado del flujo.
De acuerdo con las recomendaciones establecidas en la norma AMCA 201, se deben seguir lo siguiente para minimizar los efectos adversos en el sistema:
El cumplimiento de estos criterios contribuye a mejorar la eficiencia operativa del ventilador, optimizar el consumo energético y prolongar la vida útil del sistema.
Flujo irregular en la descarga del ventilador: reglas para optimizar el rendimiento
Un flujo de aire inestable en la descarga del ventilador puede reducir significativamente su eficiencia y afectar el desempeño del sistema de ventilación. Para minimizar estas pérdidas y garantizar un funcionamiento óptimo, se deben seguir las siguientes recomendaciones generales:
Movimiento del aire a través de un conducto
El caudal de aire se refiere a la cantidad de aire que circula a través de un punto específico dentro de un sistema de ventilación o climatización. Este se mide en CFM (pies cúbicos por minuto) y se puede calcular mediante la siguiente fórmula:
Q = Caudal de aire (CFM)
S o A = Área de la sección transversal del conducto (pies cuadrados)
V = Velocidad del aire (pies o metros por minuto)
La relación entre estos tres parámetros se expresa mediante la ecuación:
Q = V × A
Por otro lado, para que el aire circule a través de un conducto, es necesario aplicar una fuerza que lo impulse. Esta fuerza, aplicada por unidad de superficie, se conoce como presión, y se mide en pulgadas de columna de agua (in wg). Existen tres tipos principales de presión en los sistemas de ventilación:
Pt = Pe + Pd
Aparatos de medición de presión en sistemas de aire
1. Tubo de Pitot. Es un dispositivo utilizado para medir directamente la presión total (Pt) en un sistema de ventilación. Funciona mediante un tubo abierto que se coloca en el flujo de aire, permitiendo que el aire entre en el tubo y se mida la presión total ejercida por el aire en ese punto.
2. Manómetro. Es un instrumento esencial para medir la presión de los fluidos dentro de un sistema; éste permite observar y registrar las presiones estática y dinámica que se ejercen en los conductos, contribuyendo a evaluar el desempeño del sistema de ventilación o climatización.
Pruebas bajo la norma AMCA Standard 210
Para evaluar el impacto de una mala instalación en el rendimiento de un ventilador, con la ayuda de Greenheck se realizaron pruebas bajo la norma AMCA 210 (ANSI/ASHRAE 51) con un ventilador centrífugo de 1872 CFM.
Los resultados evidenciaron que una instalación incorrecta puede generar pérdidas significativas en el flujo de aire, a continuación, te contamos de las configuraciones realizadas durante las pruebas:
Configuración B: entrada libre y descarga en conducto.
En esta configuración, se coloca un tramo de ducto con una longitud igual a la longitud efectiva en la salida del ventilador extractor, mientras que la entrada del ventilador se deja libre, sin conexión a ductos.
Esta configuración simula aplicaciones en las que el ventilador extrae aire de un espacio abierto y lo dirige a un sistema de conductos. Es común en sistemas donde el ventilador se utiliza para evacuar aire de una habitación o área hacia un conducto de distribución.
Configuración D: entrada y descarga en conducto.
En este caso, tanto la entrada como la salida del ventilador están conectadas a un conducto. Esta configuración simula aplicaciones en las que el ventilador está completamente integrado dentro de un sistema canalizado, en el que tanto la toma como la expulsión de aire se gestionan a través de conductos.
Este tipo de montaje es común en sistemas de ventilación y aire acondicionado centralizados, donde el ventilador forma parte de un sistema de ductos cerrado.

Resultados de las mediciones según las configuraciones de instalación
Configuración B. Medición #1
En esta medición, se muestra una instalación adecuada del equipo, lo que permitió operar al ventilador al 100% de su capacidad. El rendimiento obtenido fue el siguiente:

Método de medición: se utilizó un tubo de Pitot, respetando los 2.5 diámetros en la descarga.

Configuración D. Medición #2
En esta configuración, no se respetaron los diámetros a la entrada del equipo, lo que resultó en una disminución del rendimiento del 25%. Los resultados fueron:

Método de medición: se utilizó un tubo de Pitot, pero no se respetaron los diámetros a la succión.

Configuración D. Medición #3
Debido a la falta de respeto en los diámetros a la entrada del equipo y la instalación del codo en contra del sentido del caracol, el rendimiento del equipo disminuyó en un 35%. Los resultados fueron:

Método de medición: se utilizó un tubo de Pitot, pero no se respetaron los diámetros a la succión y el codo fue instalado en sentido contrario al flujo del aire.

Configuración B. Medición #4
Al no respetar los diámetros en la salida del equipo, se observó una disminución del rendimiento en un 35%. Los resultados fueron:


Configuración B. Medición #5
Al no respetar tanto los diámetros a la salida como el sentido del giro del caracol, el ventilador experimentó una pérdida del 65% en su rendimiento, lo que también ocasionó que el motor se forzara, produciendo ruido. Los resultados fueron:

Método de medición: se utilizó un tubo de Pitot. La configuración mostrada se realizó bajo las mismas condiciones de la prueba anterior, pero con el cambio en la posición del codo, lo que hizo que el flujo de aire saliera del ventilador en sentido contrario a la dirección en que debía fluir en el ducto.

Recomendaciones para un diseño e instalación eficiente
Es clave considerar los siguientes puntos para optimizar el rendimiento del sistema de ventilación:
En KINENERGY, aplicamos las mejores prácticas para asegurar la eficiencia y confiabilidad de los sistemas de ventilación. Si buscas asesoría especializada, escríbenos tus datos para que nuestro equipo se comunique contigo y te brinde más información.
