Como individuos debemos pensar en cómo aportar desde lo que nos toca, los datos de este artículo pretenden hacernos conscientes de llevar a cabo una acción contundente de reducir primero nuestros requerimientos energéticos y por lo tanto reducir así las emisiones de CO2.
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP 26) reúne a los países con la esperanza de encontrar colectivamente respuestas a los desafíos globales que plantea el cambio climático.
Los gobiernos mundiales se han comprometido a reducir su dependencia de fuentes fósiles y por lo tanto las emisiones de CO2 mediante el impulso y el desarrollo de fuentes de energía renovables, pero ¿esto es suficiente?
Requerimos de un plan que aporte significativamente a la solución de este dilema. No es necesario ir muy profundo en esta búsqueda, podemos simplemente comenzar contestando esta pregunta ¿Cuáles son mis hábitos de vida y cuanta energía requieren?
Para realizar este análisis y visualizar de manera más fácil se homologarán las unidades a kWh/día, para obtenerlo se utiliza la siguiente ecuación:


Carros
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona que usa carro = 25 kWh/día.
Aviones
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona que hace uso de un avión = 33 kWh/día.
Agua caliente (bañarse)
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona por el uso de agua caliente = 6.5 kWh/día.
Electricidad para cocinar
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona por el uso de electricidad para cocinar = 6.3 kWh/día.
Uso de Lavadora
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona para lavar ropa = 0.7 kWh/día.
Aire acondicionado
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona por uso de aire acondicionado = 1.1 kWh/día.
Iluminación
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona por iluminación = 1 kWh/día.
Dispositivos

Consumo de energía por persona por dispositivos = 0.92 kWh/día.
Obtención de comida
Queso, productos lácteos.
Consideraciones iniciales:
Consumo de energía por persona para la obtención de comida = 11.4 kWh/día.



3. Conservando el estilo de vida, pero reduciendo el consumo con tecnología.
México considera de gran importancia establecer un objetivo de financiamiento climático más ambicioso, que permita a los países en desarrollo llevar a cabo acciones de adaptación de manera oportuna...”, (Albores).
Aunque hoy en día existen más financiamientos y políticas que buscan contribuir a la reducción de emisiones de CO2 a nivel mundial, la realidad es que estamos lejos de lograr los objetivos a tiempo y poder reducir los efectos del cambio climático.
Como individuos debemos pensar en cómo aportar desde lo que nos toca, los datos de este artículo pretenden hacernos conscientes de llevar a cabo una acción contundente de reducir primero nuestros requerimientos energéticos y por lo tanto reducir así las emisiones de CO2. Haciendo referencia a la famosa frase “no podemos cambiar algo que no podemos medir”; ahora podemos tomar decisiones más conscientes de nuestras acciones diarias y los pequeños cambios que se pueden aportar y poco a poco ver cambios en temas relacionados a energía y emisiones.
Si te interesa el tema de la sostenibilidad en tus proyectos ¡escríbenos y cuéntanos más!
