BIM es un proceso de modelado digital en 3D utilizado principalmente en la industria de la construcción para la planificación, diseño, construcción y gestión de edificios y estructuras.
Actualmente el sector de la industria de construcción absorbe el 50% de todos los recursos mundiales, lo que la convierte en la actividad menos sostenible del planeta. Sin embargo, la vida moderna y cotidiana gira alrededor de una gran variedad de construcciones, ya que realizamos miles de actividades que necesitan de espacios físicos para desarrollarse. Comprendiendo que esto es un factor de gran relevancia debemos de revisar la calidad de nuestras construcciones, además de que debemos de considerar el bienestar y la salud de los ocupantes de nuestros edificios, pero, sobre todo, necesitamos entender el origen de la “arquitectura sustentable”. Ésta proviene de una derivación del término “desarrollo sostenible”.
En este contexto, la implementación de herramientas como la metodología BIM (Building Information Modeling) es esencial, ya que no solamente consiste en la generación de un modelo 3D, sino que nos permite añadir una serie de información a un modelo digital. Además, el modelado BIM se puede clasificar en distintas dimensiones, en este caso nos enfocaremos en la dimensión 6D, la cual como se mencionó en el artículo ¿Cómo capturar la eficiencia energética? La solución es BIM está dirigida para incluir información de sostenibilidad ambiental, económica y social que conduce a una obra de calidad.
BIM es un proceso de modelado digital en 3D utilizado principalmente en la industria de la construcción para la planificación, diseño, construcción y gestión de edificios y estructuras. Permite a los profesionales crear modelos virtuales detallados y precisos de los proyectos, incluyendo información sobre los materiales, la estructura, los sistemas de construcción y la gestión del proyecto, lo que contribuye a mejorar la calidad y alcanzar la sostenibilidad del mismo.

En proyectos LEED (Leadership in Energy and Environmental Design), el enfoque de BIM se centra en la integración de la información sobre la eficiencia energética y los materiales en el modelo virtual del proyecto. Esta información se puede utilizar para que la toma decisiones sea más informada y que permita reducir el impacto ambiental del proyecto, contribuyendo así a la obtención de certificaciones sostenibles.
La metodología BIM se puede utilizar para simular y evaluar el rendimiento energético de un edificio y optimizar así el uso de los recursos energéticos, también sirve para planificar y coordinar las estrategias de construcción sostenibles como la gestión de residuos y la optimización del consumo de agua. Se dice que BIM logra abarcar la simulación y evaluación porque podemos incluir varias dimensiones y objetivos del proyecto (lo cual depende del entendimiento del uso de la metodología).
Cuando hablamos de las dimensiones BIM nos referimos a la forma particular en que los datos son conectados con el modelo, mientras más dimensiones de datos se agreguen mejor será el entendimiento del proyecto (el cómo será desarrollado, cuál será el tiempo asociado, costos, mantenimiento, entre otros). Un proyecto gestionado con la metodología BIM debe tener en cuenta las fases de planeación, diseño, ejecución y control, para ello debemos conocer las dimensiones de un proyecto de construcción.
Pero ¿cuáles son las dimensiones de BIM?
Podemos encontrar siete dimensiones que se explicaran a continuación:
La sexta dimensión, como ya se mencionó anteriormente, está asociada con la eficiencia energética y el desarrollo sostenible de un edificio nuevo o existente. Podemos analizar el concepto de sostenibilidad desde tres puntos de vista diferentes:
Esta dimensión nos permite realizar un análisis en términos de sostenibilidad, tanto en el aspecto económico, ambiental, energético, etc., de la intervención. Realizar un análisis del comportamiento energético de nuestro edificio desde la fase de diseño nos permite adoptar estrategias adecuadas para asegurar un menor consumo energético, mayor calidad y confort, garantizando así la sostenibilidad de éste.
Utilizando un software de análisis y simulación energética dinámica podemos aprovechar ventajas como:

A diferencia de la metodología tradicional, la cual tiene un flujo de trabajo diferente y en que se aíslan los procesos de diseño y documentación, lo cual genera diversos problemas; la metodología BIM es viable para los proyectos durante todo su ciclo de vida, logrando de esta forma, integrar las diferentes especialidades con los diferentes actores involucrados.
Es recomendable implementar la metodología BIM dentro de tus proyectos LEED ya que te ayudará a conseguir un mejor desempeño de este, pero es importante destacar que para lograr este objetivo se requiere que todas las partes involucradas participen en la adopción de esta metodología de trabajo y colaboren en su desarrollo, de manera que todos obtengan los beneficios de su implementación. Es de vital importancia establecer una línea base de conocimiento BIM para que exista un real entendimiento entre todos los stakeholders.
Finalmente, entre los beneficios que obtendrá un proyecto que está en búsqueda de una certificación sostenible como LEED no solamente se encontrará el prestigio de considerar al edificio como sostenible y respetuoso con el medio ambiente, sino que la certificación LEED también aporta una serie de ventajas al propietario del edificio como:
En resumen, el enfoque de BIM en proyectos LEED permite a los profesionales de la construcción utilizar la información detallada y precisa para crear edificios sostenibles y eficientes desde el punto de vista energético, reducir el impacto ambiental del proyecto y mejorar la calidad de vida de los ocupantes.
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